
La historia del barrio Villa del socorro se comienza a escribir a mediados de 1960, época en la cual se produjo en la ciudad una ola de invasiones en terrenos que permanecían sin urbanizar, entre estos se encontraban los predios del sector de la alpujarra, los cuales eran propiedad de una distinguida familia de Medellín, la cual por aquellos días vivía fuera de la ciudad.
Y como ocurrió con casi todos estos terrenos, este lugar fue habitado por numerosas familias de escasos recursos económicos, quienes como todos los que estaban allí, lo único que anhelaban era tener un techo donde vivir tranquilos.
En poco tiempo las familias instaladas en este lote ya superaban las seiscientas, las cuales desde el momento mismo de la posesión del lugar comenzaron una ardua labor, como lo fue levantar pequeños ranchos hechos con elementos de desecho que se encontraba por toda la ciudad.
De esta manera, en poco tiempo el área, estuvo completamente llena de un sin numero de pequeños ranchos o como eran llamados por la gente la época, de pequeños tugurios, debido a todo esto y la magnitud de la invasión, el municipio indago por los propietarios del lote y les propuso la compra del mismo.
Meses más tarde, el municipio de Medellín realizo un contrato de compraventa entre este y la propietaria de una finca de café ubicada al nor. oriente de la ciudad, lugar en donde hoy se encuentra ubicado el barrio, esta finca fue comprada por el municipio con el objetivo de proporcionar a los invasores de Alpujarra, un sitio donde pudieran habitar en paz.
El precio inicial de la finca, fue de diez centavos la vara, pero el municipio pidió rebaja y la dueña de la finca acepto, por lo que vendió a cinco centavos la vara, con la condición que el municipio se comprometiera a cancelarle al mayordomo de la finca sus prestaciones sociales y además le obsequiara una de las casa que serian construidas, a lo cual el municipio acepto con gusto y de esta manera el trato se cerro.
Luego de esto, en el año de 1961, el municipio emprendió la tarea de construir mil viviendas con el propósito de trasladar a este lugar a las familias procedentes de los deslizamientos de las quebradas de Santa Helena, así como también los que se encontraban ubicados en el cementerio de la Universal, la Iguana y como era de suponerse a los habitantes de la invasión de la Alpujarra.
Para lograr esto, se creó la fundación “Casitas de la providencia”, institución sin animo de lucro, dirigida por el doctor Mario Molina, quien tenia la función de coordinar la obra, la cual fue financiada por dineros donados por la organización “alianza para el progreso”, de origen estadounidense, todo esto ocurrió durante el gobierno de Jhon F. Kennedy, durante el mandato del alcalde de Medellín, dr. Jorge Restrepo Uribe.
Cuando por fin, las casa estuvieron terminadas, se realizo el traslado de los beneficiados, pero no todo quisieron formar parte del barrio Villa del Socorro, debido a que no les gustaba el barrio además de encontrase muy distante del centro de la ciudad, por lo que muchos de ellos decidieron irse a vivir a otros lugares de la ciudad, a estas personas la fundación Casitas de la providencia les entrego 200 pesos, el cual era el costo total de la casa, la cual tenían 24 años de plazo para ser pagada.
Debido a las familias que decidieron no quedarse, ahora eran más las casas que las familias en este naciente barrio de Medellín, por lo cual el Municipio decidió enviar a este lugar a un grupo de “familias piloto”, estas familias provenían de otros barrios y tenían la misión de enseñar buenos hábitos y sanas costumbres a los habitantes del lugar, pero pronto comenzaron las disputas entre estas familias y las de los pobladores del barrio, lo que provoco el éxodo de las familias piloto.
Así poco a poco, el barrio fue avanzando, en un principio las misas eran realizadas por los párrocos de las iglesias de Santa Cruz y de Aranjuez, en la fabrica de cajas, lugar ubicado a una cuadra de donde en la actualidad funciona el templo, que en su nacimiento fue una iglesia, la cual luego de un tiempo fue declarada parroquia.
Así con el paso de los años, la iglesia marco significativamente el desarrollo del barrio, crearon una tienda donde vendían comida a bajo costo, crearon la cancha de fútbol y básquetbol del barrio, así como también la casa de la tercera edad.
En poco años el barrio había logrado un gran desarrollo, en 1962 se inauguró el centro de salud el cual durante sus primeros años contó con un completo número de médicos, enfermeras y odontólogos, en este centro de atención primaria se atendían a diario un promedio de 200 a 300 personas.
Luego de esto, la fundación “Almuerzo navideño”, crea en el año de 1967 el “centro medico de salud fundación almuerzo navideño”, el cual se encontraba ubicado en la parte baja del barrio
El barrio Villa del socorro, es en la actualidad un lugar del cual sus habitantes se sienten orgullosos, que limita por el oriente con el barrio Granizal, al occidente con el rió Medellín, por el sur con los barrios Moscú y Santa Cruz y por el norte con los barrios Popular # 2 y Andalucía.
De esta manera, con el paso de los años y el empuje de sus habitantes este lugar ha salido adelante y sin importar las dificultades que ha tenido en el camino siempre ha encontrado la forma para continuar con el progreso, el cual se refleja en cada uno de los rostros de los habitantes de Villa del Socorro.
Fuente: Periódico Comunarte
Y como ocurrió con casi todos estos terrenos, este lugar fue habitado por numerosas familias de escasos recursos económicos, quienes como todos los que estaban allí, lo único que anhelaban era tener un techo donde vivir tranquilos.
En poco tiempo las familias instaladas en este lote ya superaban las seiscientas, las cuales desde el momento mismo de la posesión del lugar comenzaron una ardua labor, como lo fue levantar pequeños ranchos hechos con elementos de desecho que se encontraba por toda la ciudad.
De esta manera, en poco tiempo el área, estuvo completamente llena de un sin numero de pequeños ranchos o como eran llamados por la gente la época, de pequeños tugurios, debido a todo esto y la magnitud de la invasión, el municipio indago por los propietarios del lote y les propuso la compra del mismo.
Meses más tarde, el municipio de Medellín realizo un contrato de compraventa entre este y la propietaria de una finca de café ubicada al nor. oriente de la ciudad, lugar en donde hoy se encuentra ubicado el barrio, esta finca fue comprada por el municipio con el objetivo de proporcionar a los invasores de Alpujarra, un sitio donde pudieran habitar en paz.
El precio inicial de la finca, fue de diez centavos la vara, pero el municipio pidió rebaja y la dueña de la finca acepto, por lo que vendió a cinco centavos la vara, con la condición que el municipio se comprometiera a cancelarle al mayordomo de la finca sus prestaciones sociales y además le obsequiara una de las casa que serian construidas, a lo cual el municipio acepto con gusto y de esta manera el trato se cerro.
Luego de esto, en el año de 1961, el municipio emprendió la tarea de construir mil viviendas con el propósito de trasladar a este lugar a las familias procedentes de los deslizamientos de las quebradas de Santa Helena, así como también los que se encontraban ubicados en el cementerio de la Universal, la Iguana y como era de suponerse a los habitantes de la invasión de la Alpujarra.
Para lograr esto, se creó la fundación “Casitas de la providencia”, institución sin animo de lucro, dirigida por el doctor Mario Molina, quien tenia la función de coordinar la obra, la cual fue financiada por dineros donados por la organización “alianza para el progreso”, de origen estadounidense, todo esto ocurrió durante el gobierno de Jhon F. Kennedy, durante el mandato del alcalde de Medellín, dr. Jorge Restrepo Uribe.
Cuando por fin, las casa estuvieron terminadas, se realizo el traslado de los beneficiados, pero no todo quisieron formar parte del barrio Villa del Socorro, debido a que no les gustaba el barrio además de encontrase muy distante del centro de la ciudad, por lo que muchos de ellos decidieron irse a vivir a otros lugares de la ciudad, a estas personas la fundación Casitas de la providencia les entrego 200 pesos, el cual era el costo total de la casa, la cual tenían 24 años de plazo para ser pagada.
Debido a las familias que decidieron no quedarse, ahora eran más las casas que las familias en este naciente barrio de Medellín, por lo cual el Municipio decidió enviar a este lugar a un grupo de “familias piloto”, estas familias provenían de otros barrios y tenían la misión de enseñar buenos hábitos y sanas costumbres a los habitantes del lugar, pero pronto comenzaron las disputas entre estas familias y las de los pobladores del barrio, lo que provoco el éxodo de las familias piloto.
Así poco a poco, el barrio fue avanzando, en un principio las misas eran realizadas por los párrocos de las iglesias de Santa Cruz y de Aranjuez, en la fabrica de cajas, lugar ubicado a una cuadra de donde en la actualidad funciona el templo, que en su nacimiento fue una iglesia, la cual luego de un tiempo fue declarada parroquia.
Así con el paso de los años, la iglesia marco significativamente el desarrollo del barrio, crearon una tienda donde vendían comida a bajo costo, crearon la cancha de fútbol y básquetbol del barrio, así como también la casa de la tercera edad.
En poco años el barrio había logrado un gran desarrollo, en 1962 se inauguró el centro de salud el cual durante sus primeros años contó con un completo número de médicos, enfermeras y odontólogos, en este centro de atención primaria se atendían a diario un promedio de 200 a 300 personas.
Luego de esto, la fundación “Almuerzo navideño”, crea en el año de 1967 el “centro medico de salud fundación almuerzo navideño”, el cual se encontraba ubicado en la parte baja del barrio
El barrio Villa del socorro, es en la actualidad un lugar del cual sus habitantes se sienten orgullosos, que limita por el oriente con el barrio Granizal, al occidente con el rió Medellín, por el sur con los barrios Moscú y Santa Cruz y por el norte con los barrios Popular # 2 y Andalucía.
De esta manera, con el paso de los años y el empuje de sus habitantes este lugar ha salido adelante y sin importar las dificultades que ha tenido en el camino siempre ha encontrado la forma para continuar con el progreso, el cual se refleja en cada uno de los rostros de los habitantes de Villa del Socorro.
Fuente: Periódico Comunarte

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